El Martes 6 de Mayo de 2008 tuvimos el privilegio de asistir a un encuentro con Myriam Kesler, una mujer sobreviviente del holocausto, organizado en conjunto entre la Consultora Alas y la Fundación Raoul Wallenberg ( www.raoulwallenberg.net ), donde durante dos horas y media, una sala llena de personas emocionadas estuvimos presenciando la capacidad del ser humano de trascender el dolor y disfrutar de la vida.
Pero éste no es un artículo sobre la historia de una mujer que vivió una experiencia dolorosa y que podría parecer ajena a nuestra vida, sino un espacio para que todos reflexionemos sobre nuestra capacidad de asimilar las experiencias más difíciles para transformarlas en algo poderoso en vez de quedarnos en la limitación inicial de la vivencia.
¿Cómo aprender a ir más allá de una historia de abuso, ya sea en una familia, una pareja, en el colegio, en el trabajo? ¿Cómo encontrar caminos alternativos de salida cuando nos encontramos ante el recuerdo doloroso de una experiencia del pasado que reaparece una y otra vez?
¿Qué es lo que hace que algunas personas pueda traspasar el umbral de la inmovilidad emocional y el miedo y acceder a una vida más plena, y otras no?
¿Cómo podríamos ser un canal de ayuda para otras personas que se encuentran en una situación donde no ven salida?
Como podrás observar, estas preguntas no están planteadas para que aparezcan respuestas rápidas y fáciles. Estamos viviendo épocas donde muchos seres humanos pasan por experiencias traumáticas y no estamos sabiendo cómo dar respuesta ante el dolor, simplemente porque nos incomoda, o no nos gusta o le tenemos miedo.
Y la mejor forma de dejar atrás lo que duele es....enfrentándolo, no hay otra. En la represión, el disimulo o la negación no hay salida ni curación. Lo que resistes...persiste.
Sólo en el contacto existe la posibilidad de acceder a nuevos y mas reconfortantes espacios; ya sea contacto a través de conversaciones, miradas, caricias, abrazos, expresión de emociones profundas, etc.
En el encuentro con Myriam, ella nos contaba que siempre se encontró dentro de las situaciones más adversas con personas que eligieron dar una mano: compartir un pedazo de pan, dar refugio para dormir, regalar una mirada bondadosa, dar unas palabras de aliento..... Siempre existen destellos de luz, aún en los lugares y las situaciones más oscuras. Por supuesto que también existen esos seres que ante las crisis sacan a relucir su parte más mezquina y dañina. Pero si estás recibiendo este correo es porque antes te interesó recibir este tipo de mensajes, y eso significa que te interesa ir más allá del paradigma de la guerra y aprender a conectar con los otros desde el amor, aunque a veces la versión más grande de nosotros sea la que más nos cueste.
Y tú...¿cuál es tu reacción habitual ante los estímulos negativos? ¿Te hacen sentir inferior, o por el contrario aparece tu versión combativa y saltas como leche hervida? ¿Te aparece la colaboración inmediata o la desconfianza? Ningún tipo de respuesta está equivocada, simplemente nos muestra lo que hemos aprendido en la vida.
Ahora bien, si queremos que este mundo mejore, y que nuestro país sea más justo, que el barrio sea más seguro, que nuestra familia sea más autentica y nuestra pareja mas amorosa...entonces tenemos ante nosotros la oportunidad de comenzar a cambiarlo comenzando por nosotros mismos. Y esto no pretende ser un mensaje simplista sino apela a la conciencia de que si el afuera no nos gusta, el primer paso y el más poderoso es preguntarnos qué de mí ha contribuido para que este haya ocurrido y siga sucediendo.
La Madre Teresa dijo una vez: “todo llevamos un Hitler dentro”: Cuando la escuché por primera vez me sorprendió, pero después comprendí que eso significa hacernos cargo de que todos tenemos nuestras luces y sombras y que tomar el camino más luminoso es una elección cotidiana.
El camino luminoso y del amor, no implica que seamos perfectos, siempre sonrientes, buenitos y adecuados. No, eso es utopía. Implica ser honestos con nosotros mismos y ser concientes que lo que hacemos afuera, nos lo hacemos a nosotros, y que en la vida todo vuelve.
El humor es un recurso maravilloso para poder salir de la pesadez y el sufrimiento; es esa capacidad de poder reírnos de nosotros e ingresar en espacios más livianos. Todas las personas iluminadas se han caracterizado por tener la facilidad para sonreír y tomarse la vida con humor.
Es mi intención en este artículo rendirle un homenaje a Myriam Kesler, como representante de todos los que han trascendido el dolor y nos muestran que es posible disfrutar de la vida.
Y, como ella tiene un humor delicioso y una mirada tan tierna, en su honor y en el de todos los que aspiramos a lograr esa manera de vivir la vida, quisiera finalizar regalándoles un texto sobre el amor según los niños:
“Un grupo de maestros le propuso a varios niños, con edades de 4 a 8 años, que contestaran la pregunta ¿qué significa amor?, y estas fueron algunas de las respuestas:
A. Cuando mi abuelita empezó a padecer artritis no podía pintarse las uñas de los pies; así que mi abuelito se las pintaba todo el tiempo aún cuando empezó a padecer artritis en sus manos, eso es amor.
B. Cuando alguien te ama, la forma en que esa persona dice tu nombre es diferente. Sabes que tu nombre está seguro en su boca.
C. Amor es cuando una muchacha se pone perfume y un muchacho se pone colonia, salen juntos y se huelen mutuamente.
D. El amor es cuando sales con alguien a comer y le das la mayoría de tus papitas a la francesa sin hacer que esa otra persona te dé de las suyas.
E. Una vez mi hermana mayor se enfermó, se le lleno todo su cuerpo de ronchitas, y su novio venía todos los días a verla y no le daba miedo enfermarse, él la acariciaba en las noches en su cama hasta que se dormía y luego se iba, eso es amor.
F. Amor es lo que te hace sonreír cuando estás cansado.
G. Amor es cuando mi mamá hace café para mi papá y ella prueba un poquito primero antes de dárselo, para estar segura de que está rico.
H. Amor es cuando besas todo el tiempo, luego te cansas de besar, pero aún quieres estar junto a esa persona y entonces se hablan más.
I. Amor es cuando le dices a un muchacho que te gusta su camisa y él la usa todos los días.
J. Amor es como una viejita y un viejito que siguen siendo amigos aún después de conocerse muy, pero muy bien.
K. Durante un acto del colegio, yo estaba en el escenario muy asustada, miré a toda la gente que me estaba viendo y vi a mi papá saludándome y sonriéndome; él era el único haciendo eso y entonces ya no sentí miedo.
L. Mi mamá me ama más que nadie, nunca verás a nadie más besarme por las noches antes de irme a dormir.
M. Amor es cuando mami le da a papi el pedazo de pollo más grande.
N. Amor es cuando mami ve a papi sudoroso y oloroso y aún así dice que es más guapo que Robert Redford.
O. Amor es cuando tu perrito te chupa la cara aún cuando lo has dejado todo el día solo.
P. Yo sé que mi hermana mayor me ama porque ella me da toda su ropa que no usa y después ella tiene que ir a comprar otra”.
Gracias por haber compartido esta lectura; con el corazón de niño a flor de piel, me despido hasta la próxima!!!
Ignacio Nacho Trujillo. |